En kenpo,
el grado de cinturón negro marca
la pauta a partir de la cual al participante
puede considerársele un experto.
Pero la mayoría de los instructores
se consideran, y cuanto más al
comparárseles con sus maestros,
novicios. La justificación es clara
si nos damos cuenta de que las artes marciales
son vías para la prospección
del propio yo, y como en los demás
lenguajes naturales, en las artes marciales
siempre son más las sendas por
explorar y realizar que las que ya lo
han sido.
¿QUE
ES, PUES, EL KENPO, ENTONCES?
Largo tiempo antes de que el chu-an-fa,
kung-fu o kenpo fuese introducido en la
isla japonesa de Okinawa existía
en China. Los datos nos demuestran que
es en el año 1840 cuando unos cuantos
hombres emigraron desde esta isla a la
China y Formosa para aprender lo que era
conocido como kenpo chino, regresando
a los cinco o seis años a su lugar
natal y desarrollando allí sus
estilos propios.
Estos hombres
iban a la busca del sistema de defensa
personal creado por el monje Bodhidarma
alrededor del año 525 d. C. Bodhidarma,
Durama, fue el vigésimo octavo
patriarca indio, fundó la escuela
meditativa ch-an (zen en japonés)
y presidió en el templo de Shaolin.
El kenpo de
Shaolin aparece públicamente por
primera vez en Occidente en mayo de 1934
en el periódico "Yoen Fiho
Sha", de la isla polinesia de Kauai.
El hombre que había retomado este
Shaolin Chuan-Fa de Bodhidarma y lo enseña
ahora en el siglo XX tras cientos de años
de transmisión oral en círculos
privados y secretos se llama James Mitose.
De él arranca la historia del kenpo
moderno.
En 1946, William
Chow, chino de origen y el segundo gran
hombre en la historia del kenpo-karate,
recibió su grado de experto bajo
la instrucción de Mitose. En la
escuela de Chow en Honololu, Ed Parker,
"padre del kenpo actual", recibió
los conceptos innovativos y las llaves
maestras que el profesor Chow desarrolló
para adaptar su arte a las necesidades
reales de defensa en la sociedad occidental.
El alfabeto de movimiento fue completado
por Ed Parker aplicando sus propios conocimientos,
adecuándose a las circunstancias
y conservando todo el valor de la tradición
cuando ésta era útil.
En 1956, el
mismo Ed Parker fundó la primera
organización mundial de practicantes
de kenpo; la International Kenpo-Karate
Association (YKKA), que abarca hoy día
países de las dos Américas,
Europa, Así y Oceanía.
Las
técnicas de kenpo combinan la fuerza
externa con la interna. Se extraen de
los movimientos del dragón -condición
alerta y concentración-, del tigre
-tensión, dinámica y agresividad-,
el leopardo -velocidad-, la serpiente
-fluidez, resistencia- y del control característico
de los movimientos de la grulla.
Sus principios
fundamentales lo definen como un sistema
flexible e innovativo dentro de las artes
marciales. Kenpo es intrínsecamente
"continuidad y economía de
movimiento". La palabra "Y"
(por ejemplo: bloquea y pega) no existe
en su vocabulario. Las técnicas
deben tener la continuidad y fluidez del
agua al caer en un vaso, sin ningún
momento estático. Si al emplear
una trayectoria lineal econtráramos
resistencia se transformará en
circular y viceversa.
Dentro de
esta continuidad, los movimientos se dividen
en "mayores" y "menores".
Los "menores" son aquellos que
destruyen y ciegan las estrategias del
atacante momentáneamente, para
dar paso a los "mayores" que
operan sobre la efectividad al ciento
por ciento. La energía se emplea,
pues, como energía intermitente;
donde y cuando se necesita.
El kenpo-karate
parte de la realidad, en la cual no existen
dos situaciones iguales. Es por esto que
el sistema se formula como libre en pensamiento
y en acción, adaptándose
a las circunstancias a que deba dar respuesta.
Se trata de transformar reacciones naturales
-tan contrarias a lo necesario en la mayoría
de los casos de agresión-, en estrategias
válidas de defensa. La prevención
de las reacciones retardadas o desconocidas
del atacante -a lo que se denomina "chequeo"-,
por ejemplo, forma parte de estas estratégicas
a las que aludíamos.
Mediante el
ejercicio de estas facultades, a través
del arte marcial, el kenpoista irá
desarrollando unas cualidades y actitudes
positivas: disciplina, tesón, seguridad,
dominio de sus actos y, sobre todo, un
alto grado de humildad.
Este retrato
podría parecer utópico si
consideramos que todos estos aspectos
están presentes en alto grado en
una persona. Eso sería la excepción,
pero lo están y lo importante es
que pueden desarrollarse indefinidamente,
lo cual es el principal objetivo.
No se pretende
generar una capacidad agresiva y usarla
luego con malos propósitos, eso
deshonraría al kenpoista y a su
gente. Escuchemos ahora la "primera
ley de las Manos Vacías",
poético y letal código de
honor:
"Vengo
hacia ti con las manos vacías,
no tengo armas,
pero si soy obligado a defenderme a defender
mis
principios o mi honor, si es cuestión
de vida o
muerte por el derecho, por la injusticia,
entonces aquí están mis
armas..."
Las Manos
Vacías.
El programa
completo para cinturón negro de
kenpo comprende doscientas treinta y cuatro
"técnicas" o secuencias
de defensa personal. El vocabulario de
movimiento encerrado en ellas abarca presas,
golpes, empujones, patadas, luxaciones,
etc., incluyendo ataques con y sin armas
o defensas contra varios adversarios.
Todas las
técnicas tienen una definición
en dos partes: la primera, p.e., "martillo
escudador", hace referencia, innegablemente,
a la técnica susodicha. La segunda
informa de la definición del ataque,
así "parada contra gancho
izquierdo".
Se podría
decir que las técnicas son el corazón
del kenpo-karate.
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