METODO
DE DEFENSA PERSONAL DE ORIGEN COREANO
La lucha por
la supervivencia ha hecho que el hombre
adoptara distintas y variadas formas de
combate con o sin armas, en algunas ocasiones
de creación propia y en otras de
imitación a animales o a luchadores
más expertos. En algunos casos,
la base de sustentación tiene sus
orígenes en las características
morfológicas y culturales de los
habitantes de los países en donde
se han desarrollado a través de
múltiples generaciones.
En la actualidad,
unas artes marciales han sido convertidas
en deporte de competición, obsérvese
el caso del taekwondo, mientras que otras
se mantienen fieles a sus orígenes
milenarios, este es el caso del hap-ki-do,
que está considerado universalmente
como uno de los métodos de defensa
personal más eficaces y peligrosos.
Los primeros
documentos históricos que dan fe
de la existencia del ho sin sul, antiguo
nombre del hap-ki-do, datan del siglo
V a. de C., aunque resultaría muy
arriesgado atestiguar científicamente
la fecha exacta de su nacimiento, ya que
quizás habría que ubicarla
en la aparición histórica
del mismo pueblo coreano.
El hap-ki-do,
desde una perspectiva técnica,
destaca fundamentalmente por dos aspectos:
- La permisión
de una variedad técnico-táctica
que abarca desde la A hasta la Z.
- La eficacia
práctica de todas sus aplicaciones.
Observemos
cuatro ejemplos claros de sus técnicas
más sobresalientes.
La iniciación
al hap-ki-do suele ser con técnicas
en donde los dos practicantes se encuentran
uno frente al otro.
Cuando
el ataque se produce por la espalda mediante
la sujeción de las dos muñecas
se debe utilizar la fuerza adversa en
beneficio propio.
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